La vida es un fallecer continuo, una pérdida de segundos que se van uno tras otro, y así hasta una porción que parece infinita pero que podemos cuantificar en nombre de "años".
Y nos felicitamos, ¡manda cojones!, por cumplir años, celebrando que estamos un poquito más muertos.
"Felicidades, ya has cumplido 1/3 de tu esperanza de vida, y que siga así mucho tiempo". Suena cruel e irónico, ¿verdad? Es para decirte, "Tío, no seas cabrón, ¿eh? Que tu fumas y no te felicito cada vez que te terminas la cajetilla, desgracia".
Pues es así, así de cachondo es el asunto. Una continua negación vital que nos hace agarrarnos a las manecillas del reloj y convertir en un escenario alegre algo que debería ser trágico. Hace 20 años que nací, pero me queda mucho menos de vida.
Y en este tiempo, ¿qué has hecho? Supongo que mis primeros años, perder el tiempo, o bueno, si quieres puede venir Piaget y decirte que eras la polla porque ibas construyendo tu propio mundo y ahora ya eres un ser al que no merece la pena investigar ni andar detrás de él con una libreta viendo qué conoce o deja de conocer del mundo. Me imagino a sus hijos... "Papá joder, vale que me hayas estado espiando toda mi vida, pero ya soy mayorcito para que estés con una grabadora viendo como intento pasar de base con mi novia".
Me voy del tema, cumpleaños, ¿qué tienen los cumpleaños?
Felicitaciones: la de los abuelos, son geniales: dos personas cantando a dúo con todas sus ganas, es el mejor momento del día, espero que no me pase solo a mí. Pero la de la gente con la que te llevas sin hablar mucho tiempo se lleva la mejor parte, joder: "Felicidades, eres una persona con luz propia, sigue creciendo" o "Felicidades, a ver si nos emborrachamos pronto, con unos tercios" (celebrando con unos tercios el tercio de vida, cruel ironía... Claro, que esas cervezas nunca llegarán a consumarse, ¡hola convenio social!) o el mejor "Felicidades, a ver si nos vemos pronto, que andas desaparecido" (Seguro que con esa felicitación me apetece un montón verte, me has emocionado).
Sin duda las mejores felicitaciones son la de las madres...
No, en serio, ¿nadie se acuerda de las madres en los cumpleaños? Porque tú has nacido, y, muy bien por ti, saliste con éxito de aquella tripa. Pero tus padres fueron los que decidieron traerte al mundo, darte una vida, con un sacrificio económico y temporal; una decisión (redundo) de tener algo que dejar en el mundo antes de que la tierra te acabe consumiendo... No quiero ponerme (más) trágico, pero no voy a dejar pasar la ocasión para daros las gracias: Papá, Mamá; madres y padres, muchísimas gracias por el regalo de la vida, por todo en general.
Y un tío, que el día de su cumpleaños se dedica a escribir en su blog, ¿no es un completo "friki"? Sí, probablemente, pero son imperiosas las ganas que le mueven de "celebrar" este día.
A lo que voy, menos gilipolleces, cumplir años no deja de ser un acto social incoherente, una lucha más contra el inevitable paso del fugaz tiempo. Pero a la vez, ¡bendito acto social! Los amigos se juntan, los que se aman tienen un motivo para celebrar, y la familia tiene un motivo para juntarse alrededor de la persona afortunada por hacerse cuantitativamente más vieja.
Muchas gracias a todos los que me felicitarán por una cuestión social (sin vosotros no tendría sentido hablar de la incoherencia de estos días), a mis padres, a mi familia, a mi pareja y a mis amigos.
Y a ti que te has fumado este texto, ¡también!
Y que muramos juntos, un año más.