jueves, 3 de enero de 2013

Mi corazón


Feliz año a todos, queridos lectores que hayan decidido regalarme unos segundos de su tiempo. En esta ocasión he decidido rescatar un texto que carece de mi sello personal rabioso. Lo escribieron las circunstancias del momento, y he querido realizar un silencioso homenaje. Espero que os guste, y veros por aquí.

Un gran saludo a todos. 


¿Dónde te escondes?,
Te fuiste casi tan rápido como las aves de rapiña,
Como las curvas que fusilan las familias,
Como las madrugadas que rompen con los amores,
Como la risa que precede a la despedida,
Como la vida misma.

Y mi pobre corazón,
Que no se engaña,
Que no se miente,
Intenta latir tras contenciones de hormigón,
Más fuertes que la de los reactores nucleares.

Hoy, otro día, es un día para la desidia,
Para la tristeza.
Nos atropellará el mundo en su continuo girar,
Quedarán los restos de lo que un día fuimos,
Y eyacularemos sobre lo que pudimos haber sido.

Y mi negro corazón,
Se quema todavía más,
Con el carbón de las entrañas, y entresijos,
De los enigmas que no puede resolver,
De ese llanto que no puede solventar,
Tan profundo como el sentir de una madre,
De una vela que llora cera, y una familia.

Vuelve,
Ya no hace gracia,
Vuelve,
Ya está bien,
Sabemos lo que somos, y nuestro porvenir,
Por lo que quieras,
Vuelve.

Y tras pedirle a la suerte, al destino, vete tú a saber a quién,
Aquí estamos,
Borrachos, felices, y ante todo inconformistas,
Y aunque al corazón no se le puede engañar,
Bendita la porción de suerte que nos ha tocado.

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